Thursday, October 29, 2009

La oficina y el ruidoso paso de los años.

Ayer tuve unos sueños feísimos.

Uno de ellos y sobre el cual hoy no quiero abordar, tenía de protagonista a una amiga mía de la secundaria, que fue muy cercana y luego simplemente fue una hija de la chingada. Por alguna extraña razón se me aparece seguido en sueños. Pero no tengo ganas de averiguar el porque.

Soñé también que mi jefe me decía que me tenía que salir de mi oficina y pasarme a un cubículo, nos peleábamos muy fuerte y me decía,

- Chica es tu mismo puesto, es tu mismo sueldo pero no vas a tener ya tu oficina… la necesitamos para tal muchacho… que es más importante que tú.

Y yo le decía que me iba.

Y esto me daba mucha tristeza.

Aquí hay muchas obviedades. Sé perfectamente porque tuve ese sueño y además justo ayer que otra vez no escribí, le eché la culpa a la falta de oficina. Lo cual es absurdo porque aquí en México también tengo oficina.

Y no es que la oficina me inspire, pero si me disciplina.

De chiquita jugaba con mi amiga Laura a la oficina y cómo en su casa habían muebles de oficina abandonados en un cuarto lleno de engrapadoras, clips, lápices, calendarios y notas de remisión; nos la pasábamos engrapando, firmando y llenando muchas notas.

Me encantaba, me encantaba… jugar a la oficina.

Desde mi primer trabajo real (me pagaban) tuve oficina.

Me dieron un metro cuadrado de oficina con una ventanota. Era perfecta.

Y luego tuve una mucho más grande, con mesita de juntas y balcón, que se prestaba increíblemente para la visita y las carcajadas.

Desde 1993 he ido de oficina en oficina. Una más bonita que otra y tampoco han sido tantas, porque paso demasiado tiempo en mis trabajos (hago una pausa para pensar si esto es malo o bueno).

La oficina para mí es como uno de los perks.

“A ver Sofía, ahí te va el seguro medico, el seguro dental, el plan para el retiro y tu oficina”

Desde que nació Juliana, la oficina elevó su valor.

Es mi espacio dónde encuentro un rato de soledad, dónde entre 9 y 10 de la mañana me tomó mi café, leo un par de noticias, leo el mail que me da la gana leer y escribo. Es el lugar dónde hago mis eternos calendarios a mano (soy la burla de todos) y dónde llevo mis finanzas en hojas amarillas a mano (soy la burla de varios).

Es el lugar dónde todo tiene un horario y todo debe suceder.

Las cosas de la oficina y mis cosas.

Todo esto le debe sonar patético a una persona libre y normal que adora trabajar desde su casa, a la hora que le da la gana.

Yo quisiera ser así, pero no soy.

Lamentablemente soy una persona de oficina.

En México me armé mi oficina ideal en la casa y tengo muchos pritts, clips, folders, stickers, plumones, miles de repuestos, cuadernos de todos los tamaños… Y es que ésta oficina la comparto con Juliana y la papelería que ella requiere, es mucho más divertida. Ella también juega a la oficina, sólo que habla demasiado. Yo y Laura no hablábamos tanto.


Se acerca el día, la hora.

Y ando muy paseadora en la avenida del recuerdo.

Laura significó llevar el paseo al 1976 más o menos.

La otra amiga a 1982.

40 son muchos.

(Acaba de llegar Juliana a la cama y su cara me recuerda a la mía, muchísimo más jovencita).

Más vale reír…

Tuesday, October 27, 2009

Los hijos, los aeropuertos, las visas y la idiota de Lucero.

No he escrito desde el sábado y esto me molesta terriblemente.

Suspiro.

Sábado (PM).

Llegué a NY y comprobé nuevamente la verdad sobre el recurrente acto de idealizar las situaciones familiares.

Con los hijos todo sale siempre como no lo planeas.

Y esto funciona para los dos lados, para bien y para mal.

Mi emoción del sábado para entrarle a las celebraciones de Halloween, fue drásticamente destruida por una hija enojada que no sólo odió su disfraz de lady-bug, sino que lo llevo al extremo de simplemente tener que cancelar el dichoso fall ball.

Estaba enojada, celosa, mal dormida, agripada… estaba todo menos lo que yo quería.

Y así, hasta que se durmió en mi cama y me trajo a patada limpia toda la noche.

Y Diego para castigar mis 3 días de ausencia, regresó a su horario de mevalequeseanlascuatro, estoy despierto y quiero comer ya.

Domingo.

Parece mentira pero viajar de NY a México resulta como un viaje en tren.

Es largo y agotador.

Mi niña llego con la tos acelerada y nos encontramos con la novedad, de que ahora al llegar a nuestro país, te preguntan si has presentado alguno de los síntomas de la influenza H1N1 cómo, tos, moco, calentura, escalofríos, espasmos…

Decidí poner "tos" pues era más que evidente, y Juliana no paraba de pedirme broncolín.

Cuando entregué el dichoso cuestionario, llegó un Señor que no era militar, que no era policía y que tampoco era doctor, pero llevaba puesto un uniforme.

Me comenzó a preguntar que tipo de tos tenía Juliana.

Eran ya las 12 de la noche para nosotros, Diego y Juliana estaban hechos pedazos y mi ánimo no era el mejor, con lo cual no podía evitar preguntarme, quién es éste pendejo y de qué le va a servir mi respuesta.

Mi respuesta podría ser, “Mire Señor/Oficial/Doctor, se trata de un cuadro de tos seca que comenzó hace una semana y se vio altamente deteriorado durante el vuelo de 5 horas más la hora extra del tarado del piloto intentando estacionar la nave. Y dígame usted ahora, qué carajos piensa hacer con esta información”

Una chingada.

Eso.

Lunes.

Prepara todo para ir por las visas.

Parece mentira que después de 12 años siga siendo una hueva tan grande llenar esos cuestionarios.

(Problema con los cuestionarios en general).

Martes.

Amanecí a las 5:30AM.

A la embajada.

En la cola.

Somos los primeros 100.

Y de repente llega la pendejita de Lucerito y se paralizan los guardias.

La escoltan, la dejan pasar sin hacer cola.

Pasó en primer lugar.

Por ser Lucero.

Esta es la embajada Americana.

Pero es Lucero.

Y pasa primero.

Odio esto. Lo odio.


Ya estoy en México.

Ya me tomé un mezcal con gajos de naranja y chile piquín.

Y un callo de hacha con unos toritos.

Ya fui a la Comer.

Ya fui al mercado de Mixcoac.

Ya puse el altar de muertos.

Ya conoció mi Abuelita a Diego.

Ya me aprobaron las visas.


Se acerca el 2, sigo idealizando las situaciones, odio los cuestionarios, me caga que las estrellas de Televisa tengan prioridad sobre el resto, no estaré tranquila hasta que me lleguen los pasaportes y estoy castigada por no haber escrito ayer.

Saturday, October 24, 2009

Se acerca el cumpleaños, me toca disfraz y amanecí cursi.

Volando nuevamente, esta vez de regreso a NY.

Otra vez con Internet.

(esta vez de a 9.99)

Pasaré de los 80 grados a los 55, y lo haré con gusto, porque ya extraño perro a mis dos niños.


Ya empecé con el puto recuento de mis 39.

Desde hace un par de días.

Y no me pienso azotar.

Pero pienso que no está mal hacer un poco de recapitulación. Las elecciones y decisiones que uno ha hecho a través de los años.


Estos 3 días en Miami me recordaron mi vida de antes.

Hace 5 años no había Juliana y no había Diego.

Si tuviera que cambiar algo, estoy absolutamente convencida de que no lo haría.

Pero tengo que admitir que ayer me eche unas muy buenas risas en la filmación.

Y tal vez hubiese estado bueno quedarme más días

Y tal vez hubiese sido lo correcto con el cliente.

Pero la verdad lo único que quiero y tengo que hacer hoy, es correr a mi casa, disfrazar a mi lady bug, disfrazarme yo (lo sé…) disfrazar a Diego de chícharo y correr al Fall Ball (o folbol como le dice Juliana, que es el evento más importante del año en la escuela, ohmygod)

Ayer estuve criticando un poco a la Motherblogger porque aunque es ya muy famosa con su mother-blog es un poco payasa y dice que nunca le grita a los niños. Pero hoy quiero hacer lo mismo que ella, llegarle con entusiasmo a las mamonas celebraciones de Halloween.

Apretar a mi bebé 1299 veces y estar con mi niña, que tiene la sonrisa más bonita, con sus dientes de contador de Los Intocables (similitud encontrada por su padre).

Y estar orgullosa de que este cumpleaños no viene acompañado del millón de dólares, ni de la silla más importante en la oficina más importante de Manhattan. Pero viene acompañado de claridad, de ojos muy abiertos, de muchos ratos de felicidad, otros ratos de tristeza y unas interminables risas.

(Gracias por el recordatorio Kikoman)

Como estoy corriendo el riesgo de sonar aún más cursi… pararé.

Una lágrima me atraviesa el cachete izquierdo.

Nubes por la ventana.


Friday, October 23, 2009

Víctima de mi mal humor.

Ayer a las 11:45 de la noche, en medio del tráfico para llegar a

South Beach, mi amigo Zarco me dijo,

- a veces tienes que tratar de no ser víctima de tu mal humor…

Le dije que era un pendejo y que me dejara en paz.

La realidad es que habíamos estado en casa de los Ahumada en una muy agradable reunión, pero a las 11 estaba lista para mi cama.

Zarco quería ver la 9ª entrada de los Yankees y creía que podía convencerme de quedarme. Pero por supuesto que no.

Vámonos en este instante, ya, ya, no, no, que no, ni un minuto más.

De regreso al hotel, escuchando el partido en el radio, nos topamos con un tráfico ridículo.

Mi mal humor crecía.

Pero después de mi regaderazo y ya en la cama, sonreí.

Este cabrón me dijo una verdad absoluta.

Yo soy una víctima de mi mal humor cuando aparece.

Me cuesta mucho trabajo dejarlo ir.

Me cuesta mucho trabajo el ángulo de “no hay nada que puedas hacer” y peor aún el de “no vale la pena enojarse”

Si pudiera controlarlo, ¿lo haría?

Estoy de malas, me cagan todos y lo único que quiero es salir de aquí.

Cuando a Juliana le da sueño se pone pesada.

Y la meto en la cama.

Yo también me pongo pesada con el sueño.

Y mi cama está lejísimos.


12:15AM y Obama está con Letterman.

Me quedo.

Están hablando del Health Reform.

Todos los taxistas de NY llevan días hablando del tema.

Los imbéciles Republicanos del Congreso, están haciendo hasta lo imposible por no aprobar la Reforma de Obama y él decide ir a Letterman para hablar de su visión y entre otras muchas cosas importantes dice,

- Somos del Primer Mundo y una persona con trabajo y casa no tiene dinero para tener seguro médico. Su hijo se enferma y tiene que vender su casa, su coche y todo lo que tiene para pagar el tratamiento. No le alcanza el dinero y su hijo muere. ¿Que clase de país, qué clase de gente hace eso?

Apago la tele.

Me quedo pensando en esto.

Y en el mal humor.

Y en mi estúpido cumpleaños que esta acercándose y ya no lo veo tan positivamente.

Me quedan pocas horas de sueño porque el llamado es a las 7AM.


Por la mañana salgo tarde y me toca ir en el coche del cliente a la locación.

Esto generalmente es un pedo porque ayer me gasté todos los temas de conversación que tengo con él.

Pero afortunadamente y por culpa del tráfico llegue a ver a Obama, con lo cual le digo, “Did you see Letterman last night?”

Esto nos dio conversación para los siguientes 45 minutos.

¿Víctima de mi mal humor? Not yet.

Tal vez alrato.

Thursday, October 22, 2009

Qué buen hotel (y las nalgas de la Guzmán).

Amanecer y ver el mar tiene que ser una de las cosas más buenas que hay en la vida. Esos si que son buenos días.

Ayer que llegué a mi cuarto número 1603 me emocione mucho.

Mi amiga Lore es una enamorada de los hoteles y cuando me hospedo en uno que vale la pena, pienso mucho en ella.

Y es que los hoteles son como una fantasía, una especie de mundo paralelo dónde hay toallas esponjosas, edredones que no pesan, chocolates sobre la almohada, regaderas con cinco chorros de presión y agua caliente que jamás se termina, champusitos, cremitas, jaboncitos, toallitas, esponjitas y pendejaditas varias del spa de moda... pisos blancos, balcón para sentarte a ver el mar y cobijita para las piernas por si hay mucho viento…

Este hotel está buenísimo.

Ayer me desvele sin hijos, oyendo a los Rolling Stones y después enterándome de lo que le paso a Alejandra Guzmán.

Resulta que está grave en un hospital y casi pierde las nalgas.

La conductora del programa de Univisión dijo, “Gracias a Dios no le tuvieron que amputar los glúteos a la Reina del Rock”

Parece ser que se hizo una cirugía para ponerse las nalgas más buenas, y de dicha operación le vino una fuerte infección.

La verdad es que después de los Rolling Stones me hubiera podido leer un par de páginas de Manhattan Transfer, pero me ganó el morbo.

Estos programas estúpidos son un peligro para la mente.

Después me dio insomnio. Y es que no sé que me impacto más, la posibilidad de que la Guzmán perdiera sus nalgas o que alguien tenga los pantalones de decir que es la Reina del Rock.

Que pensarían de este statement, los Rolling Stones.

Wednesday, October 21, 2009

Putos aviones (pero con Internet)

¿Qué pasa con las líneas aéreas?

¿Ya no quieren que uno vuele?

Quédense en su casa, trabajen en su ciudad y salgan menos de vacaciones.

Ese es el mensaje que nos están mandando con su maltrato.

Durante una época larga de mi vida yo viajaba constantemente.

Y era amiga de las líneas aéreas.

Me parecía que hacían lo posible por que nuestro viaje fuera algo placentero, lo cual en términos aéreos significa “menos jodido”

Pero ahora parece que todas estas compañías aéreas se pusieron de acuerdo para chingar.

Número uno, ¿qué pedo con esa regla de que en vuelos domésticos, te cobran por llevar maleta?

Llevar maleta, ¿no es acaso una de las necesidades básicas del viaje?

Estoy de acuerdo que si vas por 3 días lleves un pequeño maletín, pero si vas por 1 semana, ¿a huevo tienes que lavar ropa?

Número dos, ¿Por qué te cobran el desayuno?

No estamos hablando de un manjar, la comida de avión siempre ha sido un asco pero de menos era gratis, o más bien, simplemente la incluían en el precio.

Ahora una charola con 3 uvas, un queso amarillo y 3 galletas saladas a te cuesta 6.99 dólares.

Y tercero, que no se te ocurra cambiar el regreso o la ida por una emergencia, ya que los cargos rebasaran el costo del mendigo boleto.

Así es que si encuentras un ofertón de boleto para irte de viaje, mi consejo es, no dejes de pensar en los costos adicionales.

Los 40 de la maleta.

El periódico, la revista y los chicles, 10 dólares.

El Starbucks grandote, el agua y quizás un muffin, 12 dólares.

La chela y los crackers con 3 rebanadas de queso viejo, (ya en el avión), 12.99 dólares

El Internet, 10 dólares.

Total, 84.99

No mames.

Un boleto en temporada baja de NY a Miami te cuesta 120 dólares.

En fin… tengo que admitir que lo de volar con Internet está bueno, que estoy blogging en las alturas lo cual tiene su parte original, y ahora me siento la muy muy porque mi amigo Ahumada me dice que estoy cabronsísima (en el Chat), mientras que escribo esto. Y además soy su única amistad que ha viajado en Concorde.

Pero ese tema para otro día.

Estamos a punto de aterrizar en Sunny Miami.

Tuesday, October 20, 2009

Corro, vuelo y me acelero.

3 AM la primera pesadilla de Juliana.

Gritos seguidos de tos que lleva varios días, tos de Licenciado fumando Delicados.

Tos que asusta a los gringos en el teatro, en los restaurantes y por supuesto a los papás de los otros niños de la escuela.

Tos que podría ser nada más una tos muy fea, excepto que ahora vivimos el estúpido pánico de la puta H1N1 para la cual aún no hay vacuna, pero si hay listas interminables de espera.

Cuerda roja para obtenerla.

Influencias con altos mandatarios.

O ser la esposa del pediatra.

5 AM Juliana se despierta de nuevo absolutamente descobijada.

Jarabe de miel.

Diego duerme placidamente y no se levanta a tomar su mamila de las 4, esto me provoca insomnio. Reviso que este respirando normalmente unas 7 veces.

No puedo dormir.

Odio mis almohadas.

7:30 AM y corro a despertar a Juliana.

Su tos sigue.

Su papa cree que no debe ir a la escuela.

Vestida se mete de nuevo a la cama.

Llamo al pediatra.

Nos puede recibir a las 9.

Diego finalmente se despierta.

Me baño y visto en lo que se estira.

En 2 minutos y medio ya estoy casi lista.

Mamila.

Drama de la chamarra y bufanda comienza.

Dura aproximadamente 5 minutos.

Taxi.

Corre.

Piso 9.

La doctora nos explica que todos los niños de la ciudad están iguales.

Nada que hacer.

Mantenerla alejada de su hermano.

Me dice que la gente en NY esta enloquecida por el miedo a la influenza en todas sus formas y letras.

Gracias Doctora.

Estampas de Dora la exploradora.

Córrele para agarrar otro taxi.

Mama se perdió una de mis estampas por tu culpa.

Mucho llanto.

Ofrezco unos pancakes.

Se le olvida un poco la pérdida.

Paga, baja, corre.

Mucho café.

Vamos a dejarla con su abuela.

Otro taxi.

Córrele ahora a la oficina.

Entra derrapando.

Cascadas de malas noticias.

El Nuevo productor del cliente reservo mal los boletos de avión.

Vuelo 189 de Delta a nombre de Agency person number one.

No sirven.

Y 7 cosas más.

Además de todo lo que gasté en taxis.

Mucha velocidad.

Nada muy interesante.

Menos mal que mi niña está bien.

Y esperar que Diego no se nos contagie.

Quiero dormirme una siesta.

 

 

Monday, October 19, 2009

Escúchenme que quiero decir algo.

Hace mucho que no veía a mi amiga Mariana y el otro día que echamos una comida con ella, le comente de slap cada día.

Y me respondió:

I don’t do facebook, I don’t do twitter, I don’t do blogs.

Me dejo pensando mucho en esto.

La pregunta sería, ¿es realmente lo mismo, el facebook y el blog...?

Tal vez si.

Es importante responderme esta pregunta porque a mi de hecho me provoca mucha angustia ver el home-page de facebook y enterarme de cosas como,

“Hoy comí steak

“Estoy feliz con mi nuevo i-phone

“Mis vecinos están cogiendo otra vez”

“Estoy atorada en el aeropuerto de Kansas tomando bud-light”

El renglón dónde uno tiene la oportunidad de compartir estos pensamientos profundos dice, “What are you thinking?”

Y en ese momento me imagino que te pueden agarrar pensando en mil cosas, la cuestión es si realmente pones la verdad, o más bien escribes lo que quieres que los demás piensen que estás pensando.

Habiendo nacido en el 69 y después de vivir el poco efectivo sistema de la ODT (orden de trabajo) el e-mail fue un regalo para los árboles (eran hojas y hojas desperdiciadas).

Sin embargo ahora vivimos en medio del text message, del chat, del mail, del facebook del puto twitter que ni lo conozco, pero por lo que me cuentan, me parece una mamada.

¿Dónde quedo la privacidad?

¿Dónde quedo el momento de paz?

¿Dónde quedo el ring no está, llámale luego.

Las missed calls son también una presión muy fuerte.

Una especie de amenaza de, tú sabes que te llame y que tienes que regresarme esa llamada porque mi nombre está ahí observándote hasta que te decidas a darle al botón verde.

Y los text messages incesantes son directamente una falta de respeto porque la gente hoy en día come, cena y platica mientras responde mensajes.

Regresando al comentario de Mariana.

Que lean el blog los que quieran leerlo.

Igual que yo les digo a los de facebook que no abro más la página de inició y que sigan compartiendo sus cosas en ese mundo fantástico dónde todos podemos tener más de 200 amigos.

(Ni cerca de juntarlos para mi fiesta)

Y si el blog es lo mismo que decir lo que estás pensando en facebook, paso a ser de ese grupo de los que quieren decir algo y ser leídos.

Y si alguien quiere darle multi-reply a una invitación y que todos se enteren de su elocuente respuesta, pues adelante. 

Dígamos lo que tengamos que decir.

Qué se yo.

 

 

 

Friday, October 16, 2009

Malas combinaciones (sinfonía en morado)



Que viernes más feo de lluvia y frío.

Odio estos días, encima de morirte de frío, te mojas.

Lluvia con frío es una pésima combinación.

 

Juliana no se quería levantar hoy a las 7 y media.

Me dijo,

- No, no, no… no quiero levantarme tengo sueño.

Le digo,

- Pero tienes q ir a la escuela.

Me responde debajo de la cobija,

- Pero no quiero, no quiero, no quiero…

Le digo,

- Pero es tu obligación y la mía es ir a trabajar.

(hago una reflexión corta acerca de la palabra “obligación” que me parece espantosa)

Y me responde,

- Mamá no entiendes que no quiero ir aunque sea mi “obelgacion” No quiero y ya.

Y cariñosamente y a jalones (buena combinación) le empiezo a poner calcetines, pantalón, camiseta…

Y me transporto por unos segundos a “miles de años atrás” cuando Isa (la nana) me vestía dormida y sin que me tuviera que salir de las cobijas. Creo que yo no abría los ojos hasta que estaba desayunando mis migas con huevo.

Qué nivel.

Odiaba ir a la escuela.

Y odiaba levantarme.

Pero creo que tenía el doble de años de Juliana, así es que esta historia no creo que se la vaya a contar a mi hija.

Tiene su punto de razón Juliana, si yo me estoy muriendo de hueva, pues ella aún más.

Empezamos la escuela muy temprano en la vida y la joda que en realidad comienza ese primer día de clases de tu vida, ya nunca se termina.

Nomás de pensar en esto me entra un puto cansancio…

Y hablando de malas combinaciones, una vez que mi niña se fue de la casa, pensé en el atuendo que llevaba puesto y que logramos, como bien dije, a meros jalones.

No tenía ni pies ni cabeza.

Pantalón rojo, vestido verde de changos cafés, zapatos morados, gorro café con corazones naranjas y rosas, chamarra de muchos colores y calcetas de corazones rosas y rojos.

No estoy inventando nada.

Y yo que odio el “combinísmo” soy una puta sinfonía en morado.

Toda morada vengo.

Así es que hoy nos fue mal con el tema irrelevante del vestuario.

Y la combinación del clima está mala.

Pero viéndolo desde un punto de vista positivo, hay peores combinaciones, cómo la mezcla de sake y tequila. Y se me ocurren otras más pero mejor las dejo para otro día.

Estoy tomando un café en mi taza de I love NY y espero que poco a poco se vaya componiendo el día.

 

 

Wednesday, October 14, 2009

OOOOOOM


Ayer que era martes, retomé la yoga después de varios meses de ausencia.

Estuve a punto de abortar la misión pero al final hice lo correcto, apague la compu, agarre mi mat y me fui corriendo a la clase.

Estuvo fantástico.

Y empecé en martes.

Con lo cual creo que podemos meter al martes también, en la categoría de los nuevos comienzos.

La clase de yoga para mí, lejos de descripciones mamonas y espirituales, significa, el único lugar del mundo, dónde me desconecto - aunque sea por pequeños lapsos de tiempo - de mí. De mis trivialidades, de mis nerviosismos, de mis listas amarillas de pendientes, de mis miedos, de mis angustias y de mis pendejadas.

Es el único lugar dónde respiro.

Es el único lugar dónde me relajo.

Es la terapia que necesito y que constantemente abandono.

Pero tengo la intención de volver hoy y mañana y seguirle…

De hecho voy a estrenar un mat nuevo. Verde. De nombre green tea yoga mat. (que pederos son los Gringos y Whole Foods)

 

El departamento 11G se inundó y casi mato a los inquilinos.

Al momento que me llamaron a mí para avisarme, le llamé a la Argentina y la puse a girar a la misma velocidad que yo giré. Alta velocidad para ser exactos.

Me llamo el Super para decirme que había una inundación provocada por el agua que salía del escusado. Y en un lapso de 35 minutos, se vieron afectados dos departamentos del piso 10, dos del piso 9, dos del piso 8 y uno del 7

Me preguntó si tenía seguro.

Le dije que no lo tenía aún, mientras las lágrimas me atravesaban los cachetes y mi angustia me recorría toda la piel. Le dije que no podía ser mi irresponsabilidad y que lo lamentaba mucho, se lo dije cómo si fuera la Directora de la escuela y estuviera a punto de correrme.

Y el Super que es un cabrón de cuidado, me dijo que tenía que pagar los destrozos de los 7 departamentos heridos.

Plaster and Paint me dice, multiplicado por 400 dólares la hora, por una semana de trabajo… plus this, plus that.

De no creerse.

Estos pendejos del piso 10, del 9, del 8 y del 7, van a sacar su pintura nueva a costas de mi tragedia.

Yo sin dólares, llena de lagrimas y los inquilinos Argentinos en cuclillas, tratando de secar el lago, con un rollo de papel.

Mi papá me ayudó con el méndigo Super.

El soborno y las palabras claves.

Y estamos en espera de que nos diga el diagnóstico y la cantidad, para el fin de semana.

 

Tengo que ir de nuevo a la yoga.

Om.

Tuesday, October 13, 2009

La educación, los hijos y los putazos.

Ayer nuestros amigos Griegos tuvieron a su segundo bebé y los fuimos a ver al hospital. Ahí estaba también su muy amiga Griega, que está embarazada.

Ella decidió hacerse una inseminación artificial con un sperm donor porque cumplió 42, sus huevos estaban envejeciendo y no tenía pareja a la vista.

Cuando me lo contó hace unos meses le dije que la  admiraba por ello. Me parece muy válido, que alguien quiera ser mamá y no sacrifique ese deseo por falta de un hombre.

Así lo veo yo.

Pero no deja de parecerme una tarea difícil, el aventarte la maternidad tu solita.

Ayer dicha mujer me dio una cátedra de leche, de métodos, de primeros auxilios y todo lo referente a los bebés recién nacidos. Ella se ha leído todos los libros de Mommy Literature que se ha topado en Barnes & Noble y cabe mencionar que no son pocos.

Esta mujer está lista para enfrentar todos los eventos, todas las circunstancias y cualquier adversidad que se presente con su hijo aún no nacido, hasta sus 18 años.

Yo no leo mucho los libros de mamásquieroserlamaspreparada porque lo único que me provocan es ponerme nerviosa (no puedo darme ese lujo), pues me hacen ver cómo lo hago todo mal.

Yo hago lo mejor que puedo y me llena de satisfacción y alegría ver que tengo una hija muy simpática, que goza todo, es lista (no súper-dotada) y tiene muy buen corazón. Con Diego pienso hacer lo mismo y con Emi que es sólo en parte mío, también voy viendo cómo hacerle día con día.

Y también admito que tener la responsabilidad compartida de la educación y el futuro de los hijos, me ayuda a sentirme más tranquila.

Por ejemplo.

Mi hija iba saliendo del departamento y mientras yo cerraba la puerta, escucho que se resbala y comienza a llorar.

Me acerco y la abrazo y le digo,

- Que pasó chiquita

Ella con los ojos llenos de lagrimas me responde,

- me di un putazo.

Puta madre pensé, y dije,

- de dónde sacaste esa palabra?

Ella muy lista me responde,

- de mi papá.

Y ahí arranco yo con el “pero tu papá es grande y las niñas chiquitas no dicen esas palabras tan feas y menos las niñas que son princesas. Mejor en estos casos deberías de usar la palabra golpazo que quiere decir un golpe muy fuerte”

Ella quiere ser princesa, yo odio a las princesas, pero si de algo sirven es para poner ejemplos de peinados perfectos, otros colores además del rosa (amarillo, azul, turquesa…) y buenos modales.

Entonces para eso las uso yo.

La realidad es que en el tema de los hijos todos los días se aprende algo y uno va calando la situación y lidiando con ella de la mejor manera posible.

Kiko no es el único que dice putazo para definir un golpe fuerte.

Pues la palabra puta la utilizamos en la vida cotidiana, en muchas de sus variantes,

Puta madre – muy mal.

Putísima madre – muy pero muy mal

Puto – cabrón

Putito – nena

Puuuuta – chin

Puta si… – si como no…

Y así me puedo seguir…

Tengo amistades que lo hacen todo bien en el tema del lenguaje y ciertamente muchas cosas más. Dicen muy orgullosas “jamás me oirás decir groserías”

Y yo las admiro por ello.

Y aunque soy una eterna enamorada de nuestra Lengua y de las palabras, cuando alguien me dice algo completamente fuera de lugar, no me alcanza el “me parece que estas mal” me sirve más el “no mames”

A veces.

Hay lugares.

Hay ocasiones.

Hay circunstancias para todo.

Kiko y yo ya estamos de acuerdo en hacer un intento concienzudo de no decir malas palabras con Juliana.

Y estamos en esa lucha.

Pero para todo aquel que se haya dado un buen madrazo, no me digan que “qué golpe tan fuerte” es lo mismo que un putazo.