Wednesday, December 8, 2010

Mrs. Morris.

  
Me trae jodida la maestra de Juliana.
Todos los días en la mañana me regaña por algo. De hecho nos regaña a las dos parejo.
Empieza con su “late again” mientras mueve la cara “in disapproval”

Después,
- No me has entregado el papelito rosa firmando, donde esta el papelito amarillo y dónde está la foto que te pedí, la foto que trajiste no sirve, y dónde está el dinero del paseo, qué paso con la tarea de Juliana, no han practicado los números y esta niña necesita practicar mucho porque los 7 y los 9 los hace boca abajo, Juliana apúrate, ¿por qué se tarda tanto Juliana en las mañanas? Me vuelve loca, dile que tiene que ser más efectiva en sus movimientos, tiene que hacer “jacket, hat, lunch box in the cubby, take out her poem book, move her person (tabla de asistencia) and come back to read with you”
¿Ya pasaste a pagar el lunch de la semana pasada a la dirección? No le mandes a Juliana lunches que no le gustan, decidan juntas lo que se va a comer cada día… 
(y puedo seguir, pero ya me estoy poniendo de malas).

(grito enfurecido de ahhhhhhhhhhh)

Mrs Morris give me a fucking break here!
No paro en todo el puto día.
¿Decidir lunches juntas? De milagro trae lunch Juliana, ¿apurarla con la chamarra y el gorro? Me toma 10 minutos ponérsela. ¿Pedirle que sus movimientos sean más rápidos? Si desde que llegamos no hace más que regañarnos a las dos, su falta de motivación con nosotras, acaba con nuestra poca efectividad matutina.

Y de todo lo que tengo que entregarle yo, ni me diga, en la noche llego de la oficina y me encuentro con 27 circulares, tarea de Juliana, un niño que se come todos los cables, que esta obsesionado con la estufa y el escusado, que se devora los plumones a mordidas, una niña que quiere que le haga caso, que quiere que bailemos, que quiere que leamos, que quiere envolver regalos, que NO se le da la gana hacer tarea.
Llego las 6 y me dan las 8 sin haberme podido quitar las botas.

Me quiero poner unos pants Mrs. Morris!!!!!
Quiero una copa de vino Mrs. Morris!!!!
Quiero que Diego se este quieto tantito y leamos como en las películas, todos juntos y tranquilos en la cama, Mrs. Morris!!!

Y ya que logramos hacer tareas, estar fuera de peligro con todos los aparatos eléctricos de la casa, ya que llega el silencio y apago unas cuantas luces, entonces ya me toca el placer de leer 100 circulares y llenar 20 cuestionarios.

No me parece justo Mrs. Morris!

Mrs. Morris ya tengo un jefe, tengo papás, tengo hijos demandantes, tengo esposo, tengo hijastro, tengo mucha gente pidiéndome que haga cosas, muchas pero muchas pinches cosas.

Así es que perdóneme si no leo una puta circular o si se me olvida el papelito rosa Mrs. Morris!!!

Pero lo triste es que no le digo nada de esto.
Le tengo mucho miedo a Mrs. Morris.
Me hace transportarme a mi infancia, me recuerda a Miss Josefina, a Sor Salud y a todas las perras maestras, que jamás se encariñaron con mi personalidad medio dispersa y mis números mal hechos.

Así es que Mrs. Morris tendrá que acostumbrarse a la verdad de que así somos, nos cuesta arrancar en las mañanas, pero con certeza nos desapendejamos conforme pasa el día.




Monday, December 6, 2010

Life. (Y un poco de miedo a la muerte).

Es oficial. Todas las mañanas llegamos tarde a la escuela de Juliana.
Sobre todo los lunes, cómo hoy que nos quedamos dormidos los 3 (cosa que jamás pasa en sábado) y que además hacía un frío cabrón.

Salimos corriendo bajo la primera nevada del invierno a las 8:30 y Diego se quedo llorando, pues él también quería venir.

El procedimiento cuando llegas tarde, es siempre el mismo, hay una mujer encargada de verte muy feo, darte un late pass y pedirte que anotes en una hoja con 3 columnas, el nombre de tu hija, la hora a la que llegaste TARDE y la razón por la cual llegaste a esa hora.
Yo siempre pongo que la que llega tarde es Eva: Nanny was late.

Hoy cuando me disponía a escribir eso, ví que hasta arriba de la página una mamá había puesto como razón LIFE.
Y las 4 mamás que le seguían, pusieron comillas. Yo hice lo mismo.

Life.
¿Qué te pasa que llegas tarde? La vida.
La vida.
¿Qué te pasa que te peleas, qué te pasa que lloras, qué te pasa que ríes, qué te pasa que no cumpliste tu palabra, qué te pasa que no has hecho esto, qué te pasa que siempre haces lo otro…?
La vida, la vida, la vida.
Me pasa la vida.

Y es así.
Imperfecta y maravillosa, pero re imperfecta.
Y maravillosa.

Ayer por la noche, después de un fin de semana muy intenso de hijos jodiendo sin piedad, finalmente me senté frente a la tele a las 8:30 de la noche, después del último llanto, después del último “mamá tengo sed”

Prendí la tele y estaba la re-pésima película de eat pray love.
No la aguante completa a Julia Roberts, ni a su cuento.
Pero me gusto algo que dijo al principio, cuando ella está muy confundida por la vida y decide rezar para ver si eso la ayuda, pero cómo nunca lo ha hecho antes, no sabe ni como empezar y dice algo así como:
Hello God, I am big fan of your work.

Yo también soy una fan de ese trabajo.
Que se resume en la vida.

Lo tiene todo esta vida.
Y nos contiene a todos, esta vida.

Y no hay nada que me de más miedo en el mundo, que su final.
Pero estoy en una campaña contra el miedo de morirme.
Ahora llevo la palabra Fearlessness (en Sanskrit) colgada al cuello.
Y estoy meditando cada vez que puedo
I am fearless, “Akhan Jor”
Pero igual que la pesada de Julia Roberts en esa película, no puedo meditar sin que mi mente vuele a mil otros destinos. 
O post its amarillos.

En fin, la vida... la vida.